¿Cómo Manejar la Adicción a la Tecnología? 

Por :  Felipe Guillén

El vertiginoso desarrollo tecnológico de los últimos años ha invadido como nunca antes el ciberespacio ofreciendo innumerables oportunidades de diversión a los pequeños, por eso es necesario ejercer un control para que no pasen tantas horas pegados a las consolas, los computadores, los teléfonos celulares o la televisión, ya que se sumergen tanto en el mundo virtual que dejan de vivir en el real.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), calcula que una de cada cuatro personas sufre actualmente algún problema relacionado con el abuso de las nuevas tecnologías, lo cual se ve reflejado en todas las grandes ciudades como  Barcelona, donde  las unidades de conductas adictivas en adolescentes del Hospital Clínic y del Hospital Sant Joan de Déu, han tenido que incrementar las consultas por adicción a los videojuegos online desde 2005.

El psicólogo clínico infantil Sergi Banús Llort, de Tarragona (España),  considera que cualquier buen tratamiento debe partir del reconocimiento  del problema por parte del adicto para que así adopte una actitud de motivación hacia el cambio.

La mayor parte de los afectados son adolescentes que están sujetos a cambios orgánicos y psicológicos y por eso el tratamiento debe ajustarse a las peculiaridades de cada uno, pero siempre orientado a descubrir los motivos  que propiciaron la adicción.

 

En países desarrollados como Gran Bretaña el problema de adicción a la tecnología ha adquirido características preocupantes en los últimos años donde, según un estudio presentado por el psicólogo Alic Sigman,  se logró establecer que los niños con edades entre 12 y 15 años pasan cerca de seis horas al día delante de una pantalla en sus casas.

Esta situación es culpa de la “paternidad pasiva” indicó Sigman durante una conferencia sobre Pediatría y Salud Infantil en Glasgow, donde propuso como solución  no utilizar el iPad o la Blackberry delante de los niños menores de tres años, retirar el televisor y las videoconsolas de sus habitaciones y fijarles un tempo máximo para el  uso de los mismos de una hora y media al día hasta que  cumplan siete años y a partir de esa edad autorizarles un máximo de dos horas diarias.

Los jóvenes que están más propensos a la adicción son aquellos  que han sido criados en un ambiente poco familiar y con bajo  nivel comunicativo, ya que eso les baja la autoestima y los lleva a huir del mundo adulto y a refugiarse en las nuevas tecnologías.

Durante la fase de desarrollo del cerebro de sus hijos definitivamente los padres deben evitar a toda costa el  uso abusivo de la tecnología por medio de pantallas ya que se ha comprobado que esto genera una conducta compulsiva en los niños. Esta fórmula puede resultar efectiva en la medida que se les haga entender a los menores que no se trata de ejercer un control policivo sino de hacerles ver lo dañino que puede resultar el uso inadecuado de estos aparatos. Los problemas derivados de esta adicción tienen que ver con el sedentarismo tecnológico,  el aumento de la obesidad infantil, la diabetes, el déficit de atención, los problemas cognitivos y la alteración del sueño de los niños.

Para corregir estas complicaciones  es necesario saber establecer con precisión qué se considera un problema adictivo ya que es una realidad que cada día dependemos más de la Internet por ser una tecnología útil para  relacionamos socialmente y realizar nuestras compras, transacciones o consultas de todo tipo.

El primer campanazo de alerta al cual deben estar atentos los padres es cuando la actividad tecnológica se convierte en el centro de atención del menor y todo lo demás pasa a segundo plano, incluso salir a comer o  jugar con sus amigos.

Hoy en día existen numerosos centros de desintoxicación para adictos donde generalmente se inicia con una terapia individual y luego se pasa a una terapia de grupo donde se vinculan familiares y amigos, ya que para que la persona cambie también debe cambiar su entorno.

El tratamiento suele durar cerca de 16 meses y se hace un seguimiento semestral con procesos educativos que ayudan a redireccionar la conducta del menor hacia fines positivos; alejándolo de problemas o sentimientos de depresión y del  síndrome del túnel carpiano.

 

Cuando la adicción pasa a estados avanzados ya se vuelve un problema de talla mayor puesto que los menores comienzan a fallar en sus estudios, se desubican socialmente y, en el peor de los escenarios, se ha sabido de algunas personas que han muerto después de estar varios días jugando sin descanso debido a la coagulación de la sangre asociada al sedentarismo.

El doctor Ronald Pies, profesor de psiquiatría de la SUNY Upstate Medical University de Siracusa, en Nueva York, afirma que los llamados "adictos a internet"  deben recibir atención profesional ya que muchos de ellos  son personas que sufren depresión severa, ansiedad o problemas de fobia social que dificulta que puedan tener una vida equilibrada y una relación “cara a cara” con la gente

Video de concientización sobre el uso de la tecnología y las redes sociales

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