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Enrique Grau

Adiós al Maestro

Por : Felipe Guillén 

La primera y última vez que vi al maestro Enrique Grau Araujo fue en mayo de 2003 cuando me recibió en su residencia del norte de Bogotá (donde ahora funciona el Museo Casa Grau) para darme una entrevista a propósito de la exposición de la serie “Iguanas de las Galápagos” próxima a inaugurarse en la ciudad de Quito como acto integral de la Visita de Estado que efectuó el presidente de Colombia al Ecuador el 22 de agosto de 2003. Allí sentado en la sala de enormes ventanales frente a un exquisito jardín interior donde sobresalía una pequeña escultura metálica de una “María Mulata” (ave emblemática del caribe colombiano), me confirmó que era cartagenero de nacimiento y no panameño -como erróneamente se ha difundido en algunos medios - y por tanto colombiano, uno de los grandes artistas del Siglo XX junto a Fernando Botero, Omar Rayo y Alejandro Obregón. Aunque me confesó sin tapujos que era autodidacta él supo trascender creando un estilo propio, que como decía “es la fusión de muchos otros estilos”, pero su propuesta siempre mostró la entraña de nuestro paisaje y se acercó al alma popular destacando personajes, especialmente mujeres de la vida de la costa, típicas de su natal Cartagena que ya quedaron inmortalizadas con el genial trazo de su pincel Caribe y tropical.

Pocos días después, el 1 de abril de 2004 se fue el Maestro, pero nos dejó el encanto de nuestras mulatas alegres y sensuales, de la fauna costeña, de sus aves y el inmortal recuerdo de su paso por las islas Galápagos donde dibujó para el goce de la humanidad entera la inolvidable serie Iguanas, el animal mítico que siempre lo hipnotizó y llamó su atención desde su más temprana edad en las calles de su natal ciudad, “yo hice un santuario de iguanas en la orilla del mar en Cartagena. Así que entonces me comuniqué mucho con las iguanas. Yo digo que la iguana es mi animal totémico”, me dijo con alegría inocultable en esa ocasión en que tuve el privilegio de entrevistarlo días antes de mi viaje al Ecuador para asumir el cargo de Agregado Cultural y de Prensa en la embajada de Colombia y una de mis primeras gestiones fue la inauguración de la exposición “Iguanas” en el Centro Cultural Metropolitano de Quito donde se realizó un gran homenaje a esta magistral obra del maestro Grau, donde lamentablemente no pudo acompañarnos debido a su estado de salud. 

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Recuerdo su última respuesta cuando le pregunté sobre cuál era su próxima exposición y con voz entrecortada y melancólica me dijo “estoy preparando una serie sobre la violencia”. ¿Sobre cuál violencia?, le dije, y me respondió: “sobre la absurda que estamos padeciendo los colombianos”.

Este fue el desarrollo de la entrevista que me concedió el maestro Grau: ¿Cuál es la influencia de Cartagena en su obra? Yo soy de Cartagena y por lo tanto costeño caribe, creo que la influencia que pudo haber tenido el entorno en mi obra es más que todo por haber nacido allá. Es la forma como no solamente se está a la orilla del mar sino la filosofía que eso implica. La filosofía del costeño es emotiva, extrovertida, llena de color de alegría y de música, mi obra en parte refleja esto. Digo en parte porque hay otras influencias culturales también muy importantes de donde yo he estudiado y de donde he trabajado

En su obra se puede observar que ha tenido varios períodos: uno donde se muestra la problemática social, otro donde sobresalen caras triangulares, donde hay seres rollizos también. ¿En este momento cómo está su obra, como podría definir el estilo? 

Yo creo que lo que estoy haciendo ahora es una especie de síntesis de todas estas influencias que he tenido a través de mi carrera. Así como yo he tenido influencias del expresionismo de Mann, he tenido influencia del arte popular o he tenido influencias del arte culto, especialmente del Renacimiento. Esto a través del tiempo se va involucrando en una sola cosa. Yo creo que estoy trabajando en una sola síntesis de todo esto. 

La mujer ha sido muy importante en su obra. ¿Cómo puede definir este trabajo que le ha dedicado a la mujer? 

Yo creo que la mujer en mi obra es más que todo el hecho de que es el medio más cercano a lo que yo quiero decir en mis obras. Me refiero a que en la mujer se refleja la sensualidad, la alegría, la rotundez de las formas, la cantidad de disfraces que yo les pongo, cintas, plumas, encajes. Todo esto hace que la mujer sea el medio ideal. Sin embargo, yo tengo otra fase de esto donde la mujer también es aquella figura pensativa y poética. 

¿Uno puede interpretar que usted hace una crítica a la mujer, a su banalidad al colocar todos esos collares, esos sombreros grandes? Yo no diría a la banalidad, sino a la imaginación que hace que las cosas lleguen a una exageración tal. Además, le voy a decir que la costeña no es propiamente un pino, es un árbol de Navidad llena de cosas y perendengues. 

 

¿Para usted cuál es la mujer más importante? 

Esa es una pregunta muy grande. Siempre dicen que la mamá de uno, yo creo que es mi mamá. 

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¿Qué otras mujeres han tenido influencia en su vida? 

Mi abuela Concepción Jiménez de Araujo tuvo una gran influencia. Ella fue pintora, escultora y escritora y yo me crie dentro de ese ambiente, bastante culto para la época. O sea, ella murió cuando yo era muy niño, pero siempre quedó su influencia y de lo que decía y de lo que ella pintó. Yo tengo varios cuadros suyos en mi habitación, así que siempre la influencia ha sido bastante importante. 

¿Cree que en su obra todavía le falta decir mucho sobre la mujer, que se va a referir nuevamente a ese tema? Bueno, yo no sé si sobre la mujer, pero sí necesito todavía tiempo para decir muchas otras cosas, no solamente la mujer. Ahora estoy trabajando y pintando casualmente sobre la época actual, nuestra violencia en que estamos pasando. Esto para mi en este momento es más importante que cualquier otra pluma o encaje. 

Coméntenos un poco más sobre este trabajo Estoy haciendo una serie de cuadros y de dibujos que van a estar expuestos en septiembre, octubre en la Galería El Museo. Que se va a llamar "La guerra y la paz". Y sobre eso estoy trabajando. 

¿Qué mensaje quiere mandar con esto? Demostrar el horror de la guerra y el encanto de la paz.

Hablemos sobre Las Galápagos. Usted ha hecho un trabajo muy extenso y es precisamente el objeto de la exposición que se va a llevar ahora a Panamá y Ecuador.
 
Yo he sido siempre un viajero inquieto y siempre me ha encantado la ecología y para ir a las Galápagos siempre fue una frustración permanente porque tuve intenciones de ir hace muchos años, pero en esa época todavía no estaba establecido un contacto permanente como es hoy día. Había que esperar un carguero que a veces tenía cupo y varias veces estuve en Guayaquil y no conseguí. Después con el tiempo se estableció una línea aérea y con eso se facilitó todo. Y con un grupo de amigos nos dirigimos allá y alquilamos un barco de vela en donde estuvimos circulando por entre las islas, que son cantidades y muy lejanas entre sí y esto me hizo de pronto un impacto muy grande al encontrarme con una naturaleza completamente tranquila, sin tocar, los animales se le ponen a uno encima, creen que uno es otro árbol, se le paran en la cabeza y eso hace que uno comience a ver las cosas en un plan muy distinto. Y me llamaron mucho la atención las iguanas más que otras especies. Las Galápagos tienen el nombre de una tortuga, pero me llamaron la atención las iguanas porque siempre fueron para mí una fuente de alegría y en mi casa, que tenía un patio enorme, teníamos iguanas en los árboles y después yo hice un santuario de iguanas en la orilla del mar en

Cartagena. Así que entonces me comuniqué mucho con las iguanas. Yo digo que la iguana es mi animal totémico. Entonces comencé al regreso a Nueva York (en esa época yo vivía en Nueva York) a trabajar en las iguanas y a comunicar ese ideal de una vida en común sin contratiempos y donde se nace, reproduce y muere en una forma tranquila.

¿En qué consiste la exposición que se inaugura mañana? 

Es una retrospectiva del grabado en mi carrera. Yo soy grabador también junto conque soy pintor y escultor. El grabado para mí es parte integrante de mi manera de expresarme y que ha influido a su vez sobre mi obra gráfica y mi obra gráfica ha influido sobre la pintura y viceversa. Es un grupo de 60 obras que comprende desde 1942 a 2002, o sea bastante tiempo. Y entre ellas hay algunas muy importantes en cuanto algunas características: la primera de ellas es que yo hice la serigrafía, la primera serigrafía hecha por un artista colombiano en el año 42. Esta está allí en el catálogo, página entera. Otra que en su momento fue de las serigrafías más grandes que se habían hecho en Latinoamérica, en tamaño. Y tenemos la última que fue hecha en diciembre del año pasado que se lanzó el día de mi cumpleaños. 

¿En qué año nació? En el 20 ¿En qué día?

El 18 de diciembre. Soy sagitario, muy sagitario porque sé que los sagitarios tienen los pies en el suelo y las flechas las lanzan hacia el cielo, hacia el horizonte, o sea imaginación y práctica. 

¿Maestro cuál es la influencia de Enrique Grau en el arte en Colombia? 

Bueno yo creo que mi influencia más que todo ha sido no fiel a lo que hago, pero si por las directivas o direcciones que ha tenido mi obra. Yo creo que he influido mucho en el arte representativo-figurativo, a eso yo le he dado mucha energía y creo que muchos han seguido por ahí. Yo hice la primera serigrafía realizada por un colombiano en el año 42 Yo soy autodidacta, nunca tuve profesor. 

¿De dónde le vino ese estilo? 

Eso fue viniendo, viniendo. Yo comencé copiando. Copiando artistas de cine, los clásicos, a Rembrandt.