Dada la gran evolución de los tratamientos estéticos en los últimos años, tanto para hombres como para mujeres, se hace necesario establecer un tratamiento estético adecuado teniendo en cuenta el aspecto, necesidades y síntomas de la piel. En este tema estableceremos un protocolo general de higiene superficial y profunda.

Por: Nayibeth López

La función principal de los tratamientos de higiene consiste en limpiar la piel por medio de métodos y productos específicos con la finalidad de normalizar sus funciones y mantenerla equilibrada. La suciedad que se acumula en la superficie de la piel tiene distintos orígenes: polvo atmosférico , contaminantes ambientales, restos de cosméticos, secreciones sebáceas, descamación epitelial, sustancias orgánicas y las procedentes de la evaporación y descomposición del sudor. Todas estas sustancias forman una amalgama sobre la piel que dificultan su normal funcionamiento y que es recomendable retirar diariamente.

Todos los tipos de piel necesitan higiene cotidiana, pero adaptada a sus necesidades y características. Pero se debe tener en cuenta que esto no cubre todas sus necesidades, por ello se recomienda realizar tratamientos de higiene cada cierto tiempo en los Centro de Belleza, donde además de aplicar métodos para realizar una limpieza en profundidad, se consiguen efectos muy importantes a través de la estimulación de la renovación celular.

 

Necesidades Cutáneas

La limpieza diaria de la piel elimina la suciedad y mejora la renovación celular para equilibrar sus funciones .Después de la limpieza diaria es recomendable la exfoliación periódica en casa con exfoliantes físicos (específicos para la piel del rostro) una vez a la semana.

Se debe tener cuidado al exfoliar la piel de no hacer un masaje vigoroso porque puede causar la ruptura de capilares. También se debe evitar el área de los ojos y alrededor de la boca, ya que es un tejido más delicado.

Cuando existan pústulas (acné) no se debe usar exfoliantes ya que puede empeorar las lesiones. En pieles sensibles y congestivas los exfoliantes no deben ser muy frecuentes, aproximadamente cada 15 o 20 días .

 

El aspecto que puede tomar la piel después de la exfoliación, puede resultar ligeramente enrojecida sin que esto signifique una reacción alérgica.

La piel es un órgano muy sensible a las acciones del medio ambiente el sol, el frío, el viento, la contaminación etc., y a otros factores internos que pueden provocar una perdida excesiva del agua, con la consiguiente deshidratación .

Los refrescantes o tónicos aportan a la piel únicamente humedad por lo tanto se debe completar el tratamiento con la aplicación de crema hidratante protectora (con filtro solar).

La protección frente a los agresores de la piel es el principal objetivo de los cuidados cosméticos.

 

Recordemos las necesidades cutáneas:

-Limpieza de la piel de día y noche con productos específicos para el tipo de piel.

-Exfoliación periódica para favorecer la renovación celular.

-Tónicos o refrescantes para mantener la humedad de la piel y su PH.

-Crema hidratante protectora para el día frente a agentes externos

-Prevención del envejecimiento cutáneo con Crema hidronutritiva, suero o productos con ingredientes reparadores para la noche.

Toda esta rutina nos ayudará a mantener una piel saludable y joven.

Regala unos minutos diarios a tu piel y ella te lo agradecerá, resultando  una piel más firme, suave, lozana y alejando los efectos asociados  de la edad (manchas, hipercrómicas, líneas, arrugas, bolsas alrededor de los ojos entre otras)

 

 

Nayibeth López

Esteticista Profesional

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